We use own and third party cookies to offer our services. If you continue browsing, we consider that you accept their use. More info here.
0

alveo

4
I am 113 years

18707 designs voted
403 comments left
user since 04-10-2016

La extrema derecha irrumpe con fuerza en el Parlamento andaluz y amenaza con condicionar la poltica espaola de los prximos aos

by alveo in In actuality
5 by December by 2018 10:09:14

0 0
Por primera vez en la reciente historia democrtica espaola, un partido de extrema derecha pura y dura consigue un importante xito electoral. Vox, formacin poltica que naci como una escisin por la derecha del Partido Popular, entra en el Parlamento de Andaluca con 12 diputados y un 10,98% de los votos. Se convierte adems en rbitro de la situacin poltica andaluza, dado que sus votos son necesarios para que la suma de las fuerzas de derecha (Vox, PP y Ciudadanos) desbanque de la Junta de Andaluca al PSOE, incapaz de sumar mayora absoluta con Adelante Andaluca (la marca electoral bajo la que concurran Podemos e Izquierda Unida). Es ms, todo apunta a que el efecto contagio al resto de Espaa convertir en los prximos aos a la extrema derecha en protagonista de la poltica espaola. Una mala noticia, sin paliativos, que amenaza muy directamente el futuro de los derechos LGTB en nuestro pas.

El fracaso del PSOE de Susana Daz es inapelable: su porcentaje de voto cae al 27,95% y consigue solo 33 diputados, frente a los 47 que obtuvo en 2015. El PP tambin cae con fuerza, quedndose con el 20,75% de los votos y 26 diputados (tena 33). Ciudadanos, en cambio, obtiene una considerable subida. Se coloca como tercera fuerza poltica en Andaluca, con el 18,27% de los votos, y pasa de 9 a 21 diputados. Adelante Andaluca, en cambio, queda por debajo de lo que en 2015 consiguieron por separado Podemos e IULV-CA: 16,18% de los votos y 17 diputados, frente a los 20 que reunieron entonces. Vox, por ltimo, irrumpe en el Parlamento andaluz, consiguiendo 12 diputados y un 10,97% de voto. La extrema derecha consigue representacin en todas las provincias andaluzas, con especial xito en Almera, la provincia andaluza tradicionalmente ms escorada a la derecha, donde se sita como tercera fuerza poltica tras PP y PSOE. Un excelente resultado para una formacin que hasta hace pocas semanas era marginal, a la que la esta pasada noche la mismsima Marine Le Pen se apresuraba a felicitar en Twitter.

Los resultados, en definitiva, cierran la puerta a un posible pacto de gobierno entre PSOE y Adelante Andaluca, la opcin que hasta este domingo pareca la ms probable de acuerdo a las encuestas previas. PSOE y Ciudadanos tampoco suman mayora, como s lo hicieron en 2015 (aunque los de Albert Rivera ya haban anunciado que esta vez no apoyaran a Susana Daz). Sobre el papel, PP, Ciudadanos y Vox, que s renen mayora absoluta, sern los que tendrn que ponerse de acuerdo para de una forma u otra desbancar al PSOE de la Junta. El PP de Pablo Casado y Ciudadanos, de hecho, nunca han manifestado rechazo expreso a pactar con Vox, partido con el que comparten su defensa a ultranza de la unidad de Espaa y su hostilidad al nacionalismo cataln como elementos centrales de su ideario.

Una opcin alternativa que algunos comentaristas polticos han puesto encima de la mesa pasara porque el PSOE ofrezca a Ciudadanos la presidencia de la Junta de Andaluca y que este partido acepte un acuerdo con los socialistas que precisara, adems, de la abstencin de Adelante Andaluca. Una operacin polticamente complicada, cuya nica razn de ser sera el neutralizar a Vox como rbitro poltico, algo que por el momento Ciudadanos no ha dado muestras de considerar necesario. Tanto los de Albert Rivera como los de Pablo Casado, de hecho, se mostraron exultantes tras conocer los resultados electorales y mostraron por encima de cualquier otra consideracin su alegra por poder desplazar de la Junta de Andaluca al PSOE, partido que ha gobernado esta comunidad de forma ininterrumpida desde las primeras elecciones autonmicas.

Tiempo habr en prximas semanas de escaramuzas polticas. Por lo pronto, la mala noticia es la irrupcin de la extrema derecha. Vox, no lo olvidemos, es una formacin no solo contraria al matrimonio igualitario, sino a cualquier reconocimiento jurdico expreso de la realidad familiar LGTB. Propone derogar las leyes de igualdad y no discriminacin aprobadas por las comunidades autnomas, y de hecho su programa para Andaluca incluye la derogacin de la correspondiente norma andaluza. A nivel educativo considera que hay un evidente adoctrinamiento en ideologa de gnero y propone la obligatoriedad de que los padres tengan que firmar una autorizacin expresa sobre cualquier materia, charla, taller o actividad que afecte a cuestiones morales socialmente controvertidas o sobre la sexualidad. Tambin propone excluir la atencin sanitaria a las personas trans de la cartera de prestaciones del Sistema Nacional de Salud y retirar cualquier tipo de subvencin a asociaciones LGTB. Y esto por mencionar aspectos relacionados nicamente con los derechos LGTB. No entramos en aspectos relacionados con la autonoma catalana, la inmigracin o la violencia de gnero, ampliamente recogidos por otros medios.

El problema, sin embargo, no es tanto el programa concreto de Vox (que obviamente no tiene an fuerza para imponer, al menos en su totalidad) como la consolidacin de una agenda poltica marcada por las demandas de la extrema derecha y el desplazamiento general hacia la derecha del discurso del resto de los partidos, al que ya venimos asistiendo desde hace semanas. E incluso de un cierto sector de opinin en la izquierda poltica, todava minoritario pero cada vez mas ruidoso, que en los ltimos tiempos viene lanzando diatribas contra lo que llaman polticas de identidad, a las que culpan del ascenso de la extrema derecha. Un sector de opinin que reclama que la izquierda deje de considerar como uno de los elementos centrales de su causa la lucha por los derechos civiles de las minoras (y muy singularmente la LGTB), que segn ellos la distancia del electorado obrero, y vuelva a un esquema clsico de lucha de clases. Argumentacin curiosa si se tiene en cuenta que Vox es una formacin profundamente neoliberal en lo econmico y que a da de hoy carece de respaldo entre los sectores socialmente ms desfavorecidos. Entre los que por cierto hay muchas personas LGTB.

Habr multitud de opiniones sobre los factores que nos han llevado hasta aqu: la crisis catalana y la consecuente exacerbacin del sentimiento nacionalista espaol; la machacona presencia en las ltimas semanas de Vox en los medios pese a ser hasta ahora un partido extraparlamentario (alguien debera estudiar muy seriamente el papel que programas de televisin de corte supuestamente progresista estn jugado como caja de resonancia de la extrema derecha); la amplsima difusin en redes sociales de contenidos relacionados con Vox y con su lder, Santiago Abascal (en muchos casos haciendo burla de su campaa, pero al mismo tiempo contribuyendo a amplificarla); el blanqueamiento de la formacin (Vox propulsa al centro derecha, podamos leer hoy mismo como uno de los titulares en la portada del diario econmico Expansin) o el fortsimo abstencionismo (la participacin en las elecciones andaluzas ha cado cuatro puntos respecto a 2015, llevando la abstencin por encima del 40%). Lo cierto es que la situacin es ya difcilmente reversible. Se abre un ciclo poltico que en materia de derechos para las minoras no augura nada bueno. Y los LGTB, recordemos, llevamos siempre las de perder en estos casos.

Ojal estemos an a tiempo de reaccionar.


Fuente: Dos Manzanas

RELATED ARTICLES

see all


El colectivo LGTBI de la Regin de Murcia No te prives celebra sus primeros 30 aos de historia

by alveo in In actuality

4
0

Animales

by alveo in Personal

5
0

El escritor jamaicano Marlon James habla del exorcismo al que se someti para intentar dejar de ser homosexual

by alveo in In actuality

2
0

COMMENTS

comment
You must be logged in to comment